Ayer fui bendecida por algo inesperado: un regalo de mi papá, y con esto no quiero decir que el no me regalonee, pues siempre lo hace, pero la naturaleza de este obsequio lo hace único y especial.
Antes de mencionar que es el regalo debo contarles como es mi papá. Bueno, mi padre es un hombre muy trabajador, siempre dio todo para que en mi casa no careciéramos de nada, y gracias a Dios así fue; nos educo en los mejores colegios, todos cursamos estudios en la Universidad, nos inculco que el respeto por los demás es importante para surgir en la vida, que no se debe menospreciar a nadie, que de toda experiencia se saca una lección, y que por sobre todo tuviéramos a Dios como nuestro guia, esa es la clave del éxito. Pero cuando crecí, pese a tener presente su buen ejemplo de padre y respetarlo como tal, la arrogancia típica de mi juventud me hizo menospreciar muchas de las cosas inculcadas por el y mamá, situación que creo un abismo ( según yo) entre el yo, el resultado: la comunicación estrictamente necesaria para permisos, mensualidades, y cosas por el estilo, pero pedir consejos ¡ jamás!. Muchas veces, lo admito, me equivoque, pero siempre lo tuve junto a mi, brindándome su apoyo sin reprochar ni enrostrar los errores cometidos por mi impulsivo carácter, pero nunca lo agradecí, y aun así siguió a mi lado.
Como he contado hace unos días sufrí momentos de gran decepción, pero curiosamente me siento tranquila, primero por que siento a Dios conmigo, y segundo porque el único hombre de mi vida, mi padre también lo esta, pero esta vez no lo siento lejano como por mucho tiempo pensé lo estaba, ello porque al fin he derribado las barreras que hace mucho tiempo interpuse entre nosotros, porque aprendí que compartir con mi papa mis penas no me hace mas débil, sino mas fuerte y más humana.
Todo lo anterior lo entendí un 20 de junio, y gracias a un par de frases rescatadas de la Desiderata de Max Ehrmann, el regalo que me hizo mi padre, el cual busco por todas las librerías de la ciudad para entregármelo como un legado de esperanza, unión y amor.
miércoles, junio 20
El legado de mi padre
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Carolina
a la/s
miércoles, junio 20, 2007
sábado, junio 16
La princesa de los ojos tristes
Hace un par de horas mi mundo termino por romperse. Todas las mentiras que por tanto tiempo crei ciertas, resultaron ser crueles falacias. Lo peor de todo es que me duelen, pese a que por fuera la mascara de dignidd en ningun momento ha dejado de adormar mi rostro, todo lo contrario, mientras mas triste estoy mas linda me encuentran, pero me apena comprobar que esa belleza que transmito desde el fondo de mi ser no haya conseguido conquistar ni al mas frio de todos los corazones de piedra... Es penoso ver que con tanta facilidad podemos mentir, y con que facilidad esas mentiras dañan a gente que confia en nosotros, pero mas horroroso es tratar de mentirosos a otros y no percatarnos que somos igual o peor que lo que criticamos...
Ahora si la princesa esta triste, y resulta curioso, por cuanto estas sencillas palabras escritas por el gran bardo nicaraguense hace casi 2 siglos, reflejan lo que es realmente la vida de las princesas, sean estas de noble casta, o bien seamos solo las princesas de nuestros padres.
En este dia que debiera transmitir alegria, por cuanto mi madre esta de cumpleaños, solo le causo dolor; en este día, mi destino y no yo, ha decidido que sea como la bella Soraya Esfandiari Bakhtiari( aunque no soy bella como ella lo fue), la princesa de los ojos tristes, aquella que por causas ajenas a su voluntad fue rechazada por su gentil Sha.
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Carolina
a la/s
sábado, junio 16, 2007