Ayer fui bendecida por algo inesperado: un regalo de mi papá, y con esto no quiero decir que el no me regalonee, pues siempre lo hace, pero la naturaleza de este obsequio lo hace único y especial.
Antes de mencionar que es el regalo debo contarles como es mi papá. Bueno, mi padre es un hombre muy trabajador, siempre dio todo para que en mi casa no careciéramos de nada, y gracias a Dios así fue; nos educo en los mejores colegios, todos cursamos estudios en la Universidad, nos inculco que el respeto por los demás es importante para surgir en la vida, que no se debe menospreciar a nadie, que de toda experiencia se saca una lección, y que por sobre todo tuviéramos a Dios como nuestro guia, esa es la clave del éxito. Pero cuando crecí, pese a tener presente su buen ejemplo de padre y respetarlo como tal, la arrogancia típica de mi juventud me hizo menospreciar muchas de las cosas inculcadas por el y mamá, situación que creo un abismo ( según yo) entre el yo, el resultado: la comunicación estrictamente necesaria para permisos, mensualidades, y cosas por el estilo, pero pedir consejos ¡ jamás!. Muchas veces, lo admito, me equivoque, pero siempre lo tuve junto a mi, brindándome su apoyo sin reprochar ni enrostrar los errores cometidos por mi impulsivo carácter, pero nunca lo agradecí, y aun así siguió a mi lado.
Como he contado hace unos días sufrí momentos de gran decepción, pero curiosamente me siento tranquila, primero por que siento a Dios conmigo, y segundo porque el único hombre de mi vida, mi padre también lo esta, pero esta vez no lo siento lejano como por mucho tiempo pensé lo estaba, ello porque al fin he derribado las barreras que hace mucho tiempo interpuse entre nosotros, porque aprendí que compartir con mi papa mis penas no me hace mas débil, sino mas fuerte y más humana.
Todo lo anterior lo entendí un 20 de junio, y gracias a un par de frases rescatadas de la Desiderata de Max Ehrmann, el regalo que me hizo mi padre, el cual busco por todas las librerías de la ciudad para entregármelo como un legado de esperanza, unión y amor.
miércoles, junio 20
El legado de mi padre
Publicadas por
Carolina
a la/s
miércoles, junio 20, 2007