viernes, abril 6

Màs loca que Juana

A lo largo de los años he llegado a comprender que la desquiciada propietaria de Castilla y Aragòn no estaba taaaaan loca como nos los han hecho creer los libros y los machistas profes de Historia. Sì, a Juana me refiero, aquella fràgil mujer que desfalleciò de amor por su regio prìncipe flamenco, esa a quien su madre por andar persiguiendo a moros, judìos y herejes descuido tanto al extremo de no inculcarle que una mujer jamàs se rebaja por un hombre, y mucho menos desgreña a cada una de las queridas de su marido.

Juanita, Juanita, pasta de gran estadista tenìas, sòlo que la ambiciòn de tu padre, esposo, hijo y nieto te confinaron tras los muros de la morisca Tordesillas, pero ojo, de nada les basto ostentar el tìtulo de reyes de España, cuando la legìtima y ùnica señora, eras tù, la loca de los Tràstamara, la heredera de la locura de los Avìs, y digo locura, porque la historia que aprendì de niña asì lo señala, pero ¿ quièn cuando ama no hace el loco?, y en esto he de ser sincera, hasta yo a quien mi adorada y santa madre educo y estampo en la frente eso de: "SIEMPRE DIGNA", en ocasiones he tenido las seria intenciones de desmelenar y sacar los ojos de las malas pècoras que mosquean a mi novio de turno. Pero, me las aguanto. Es que los mismos prejuicios que imperaban hace 500 años, aùn lo hacen, especialmente en lo que respecta al comportamiento femenino, y además una actitud tan deleznable, por asì decirlo, se condice con el recato que debe guardar una mujer de mi condiciòn y profesiòn.